Entrevista a Enrique Rubio, autor de “Tania con i (56ª edición)”

El pasado octubre, el murciano Enrique Rubio se alzaba con el Premio Casavella con la novela “Tania con i (56ª edición)”, publicada ahora por Destino. La obra presenta una inestimable novedad con respecto al grueso de novelas, relatos y novelitas que se publican en nuestro país: es profundamente divertida. Ingeniosa, punzante, astuta pero nunca altiva ni pagada de sí misma, la prosa de su autor, que anteriormente había publicado “Tengo una pistola” (Booket), es tan rigurosa y arriesgada como fresca y aparentemente ligera. Nos habla, además, de una cotidianidad que, de tan cercana y dolorosa, solemos olvidarnos de aplicarle el sarcasmo y la crítica que merece: las tribus urbanas, la solidaridad de postín, el circo mediático o el fenómeno de Internet y las redes sociales. Su protagonista es una adolescente histérica y concienciada, que cambia de moda e ideología como de camisa (o de piercing) y que está convencida de ser perseguida por la CIA: Tania con i, o lo que es lo mismo, Antonia Moreno, en palabras del autor, una Lady Gaga cañí, mezcla de Kate Moss y Belén Esteban. Con esta novela, Rubio demuestra que tiene mucho que contar y poseer una mirada diferente, muy personal, afilada y sangrienta, al margen de entender la necesidad de hablarnos de cosas que conocemos con nuestras propias palabras. Su peculiar retrato del caos circundante podría complementar a la perfección las últimas novelas de Grace Morales y Alberto Olmos. Ascenso y caída de la estrella de Tania con I: contar una buena historia contemporánea, a fin de cuentas, era esto.

ENRIQUE RUBIO VISTO POR JOAQUÍN ALDEGUER

 

Tu novela reparte cera contra pijos, snobs, culturetas, góticos, modernos, místicos, solidarios… ¿Qué salvas? ¿Qué cosas del mundo de hoy te parecen auténticas y que merezcan la pena?

Salvaría a mis gatos y poco más. Y al primero que liquidaría sería a mí mismo; el peor de todos. Quizá salvaría también a aquellas personas en vías de extinción cuya humanidad está por encima de su envoltorio. Y el humor, sin el humor todo esto no tendría ningún sentido.

Al igual que en Tengo una pistola, tu anterior novela, la interacción con  el lector vuelve a ser una parte fundamental del discurso. También la confusión de identidades y un humor negrísimo. ¿Te sientes parte de una nueva narrativa, que mira más a ciertos autores norteamericanos, que a una estructura más académica más extendida hasta ahora en nuestro país? ¿Tiene Tania con i (56ª edición) alguna inspiración concreta, o un referente reconocible para que el lector pueda pensar por dónde van los tiros?

No me siento moderno ni nuevo en nada. No creo que haya inventado la pólvora e incluso considero mis dos novelas bastante clásicas en esencia. En lo que sí que siento que aporto algo nuevo es en el humor, bastante ausente en la literatura española. Ya que he leído muy pocas novelas en el pasado, no hablaría de influencias sino de afinidades. Creo que a quien le guste Bukowski, Palahniuk, Houellebecq e incluso la primera época de Loriga o el Ciudad Rayada de Mañas, le gustarán Tengo Una Pistola y Tania con i.

¿En algún momento te autocensuraste? ¿Tuvo Tania con i primeros borradores que eran aún más explícitos, donde dabas más nombres y apellidos? ¿Cómo fue en general el proceso de escritura?

Jajajajaja, ¿cómo coño sabes eso? Aciertas. La novela sufrió numerosas autocensuras, pero no por miedo a represalias, sino por el bien del libro. Había algunas pataletas demasiado agresivas que no encajaban con el tono irónico general del libro. También había muchos artículos de opinión integrados en los primeros borradores, pero los estoy sacando poco a poco en el periódico La Verdad.

¿No tuviste miedo a la hora de enfrentarte a una novela cuyo personaje protagonista despierta tan pocas simpatías? ¿Estuviste tentado en algún momento de dotarle de un poco más de humanidad o ternura, lo que nos hubiera llevado a una novela muy distinta, no necesariamente mejor?

Realmente el personaje central del libro acaba siendo el escritor, Guillermo Ruano, y Tania es un hilo conductor para recorrer las diferentes tribus urbanas y también un juguete para hacerlo trizas sin piedad. El humor negro es lo que caracteriza al libro, por lo que no era necesario que el lector sintiera empatía con Tania.

Creo que Tania con I es sobre todo una novela contra la impostura, un virus que parece ser que ha potenciado Internet, las redes sociales y las nuevas formas de comunicación. ¿Ves algún aspecto positivo en este tipo de fenómenos, o piensas que sólo contribuyen a desorientar? ¿Hasta qué punto te parecen necesarias para forjar una identidad propia?

Internet solo ha hecho que todo sea todavía más superficial que antes. Y lo peor: no satisface ninguna de las necesidades humanas básicas y solo sirve para marear la perdiz, para naufragar en un maremagnum de datos y opciones. Me angustia internet al igual que a Cascaradenuez,, aunque lo utilizo como si fuera aire . Ni Punset, ni los nocillos me van a convencer de lo contrario.

El que no quiera entrar en el juego narrativo de la novela la encontrará por lo menos muy divertida. El sentido del humor siempre ha sido escaso en la narrativa española. ¿Qué otros autores, sean o no de tu generación, consiguen hacerte reír?

Vaya, me has leído el pensamiento, pues lo he comentado antes. Lo repito. No hay sentido del humor en la literatura española. Y sin embargo, es una de las razones más importantes que me empujan a escribir. Y a vivir. La novela española con la que más me he reído es Ciudad Rayada de José Ángel Mañas. Sin embargo, Sin Noticias de Gurb de Eduardo Mendoza, la novela de humor por antonomasia, no me hizo ni pizca de gracia y no pasé de las primeras páginas. De autores extranjeros, me he reído mucho con Palahniuk y Bukowski, me he reído muchísimo con Huérfanos de Brooklyn de Jonathan Lethem y sobre todo, me he partido de risa hasta llorar con Hazañas y Chapuzas Bélicas de Gary Brecher, mi biblia de humor negro.

Así como los directores acaban siempre enamorándose de sus actrices, muchos escritores se enamoran de sus personajes. Di la verdad: ¿tendrías sexo con Tania? ¿Qué harías en una primera cita con ella?

No hay mayor afrodisiaco que el odio, así que le echaría un polvo salvaje a Tania con toda clase de perversiones. Siempre he odiado a las ninfas femme falate afterneoposmodernas, pero a medida que iba destripando a Tania, le fui cogiendo cariño.

¿Qué va a quedar de Tania con i después de esta novela? ¿Tendrá el personaje futuro, aunque sea dentro del mundo de Internet, que todo lo permite?

Hay una novela ya escrita con algunos de los personajes que intervienen en Tania con i, sobre un grupo de música, pero en Internet no habrá nada por mi parte sobre Tania. Ya te dije que me angustia internet y la promoción por este medio está mas manoseada que la novia de un hippie. Internet es totalmente ineficaz. La gente cliquea en sus pantallas como zombis, sin ningún criterio ni dirección. Es imposible captar la atención de nadie a estas alturas.

Habrá quien diga que criticar las modas y las tendencias forma también parte del juego comercial. ¿No tienes miedo a que alguien sin sentido del humor te cuelgue el sambenito de enfant terrible y piense que tu propuesta es oportunista e interesada?

Ya hay alguien que me lo ha llamado, pero si te lees la novela, ves que también me río de los enfant terribles y de los escritores malditos, cuyo halo rebelde y hosco solo responde a su imagen de marca o a su opción de supervivencia literaria. Todo es mentira y yo no pretendo ser nada. Si fuera capaz de inventarme un personaje, lo haría, no te digo que no, pero sólo se me da bien escribir. El teatro no es lo mío, ni la fotogenia.

Es una pena que a Tania no le diera tiempo de vivir la spanish revolution. ¿Cómo te la imaginas en una asamblea del 15M?

Me la imagino siendo la gran líder que el movimiento no tiene. Desnuda, descalza, con una riñonera mugrienta con una hoja de marihuana con los colores de Jamaica, de un lado para otro con el megáfono dando botes y soltando cien consignas distintas por minuto.

La parte que se refiere al fenómeno Nocilla dream es particularmente ácida y está muy conseguida. Este libro surge en un momento extraño de la literatura española, donde coinciden propuestas tradicionalistas con ecos postmodernos supuestamente más intrépidos. ¿Te atreves a hacer brevemente un bosquejo del panorama que tienes a tu alrededor?

Repito. Ausencia de humor tanto en los clásicos como en los afterneoposmodernos. Y en general, el panorama es catastrófico, pero no por la literatura en sí, sino por el escasísimo nivel lector en nuestro país. Todo el mundo quiere ser escritor, pero nadie lee un puto libro.

¿Cómo te documentaste sobre los distintos grupos que retratas? ¿Llevaste a cabo algún tipo de infiltración, tipo Hunter S. Thompson? ¿Con quién te apetecería menos tomar una copa esta noche: con un solidario presidente de una ONG, un anarquista concienciado, un gótico con aspiraciones poéticas, un moderno de Triball o un fanático de la versión original?

En mi adolescencia y primera juventud tuve mis escarceos con todas esas tribus urbanas, en mayor o menor medida, incluso (dios, voy a dar una primicia en La Paz Mundial) llevé un piercing en la ceja y los vaqueros rotos en algún momento. Y a la hora de escribir la novela, utilicé mucho internet para documentarme de algunas cosas. Creo que todas esas tribus forman parte de mi pasado. Mientras pueda evitar quedar con los individuos que mencionas o pueda quedar con otras personas genéricas (sin marca), mejor.

¿Te atreverías a dar unos cuantos consejos para jóvenes escritores que quieran apostar por algo arriesgado sin citar a McKee o a Verdú?

Lo primero que les diría es que dejaran de escribir, que ya somos muchos y no tenemos ni siquiera espacio para darnos de hostias. Y lo segundo, que no hay ningún mandamiento a la hora de escribir un libro. Sólo funciona el ensayo y error, la intuición y tener algo dentro que quieres sacar. La historia debe ser lo primero, y la forma de contarla debe estar al servicio de esa historia, no empezar la casa por el tejado, no querer hacer algo posmoderno porque sí.

Ruano tiene que cambiarse el nombre para triunfar. En LPM todos escribimos, pero tenemos unos nombres de lo más ordinarios. ¿Te atreverías a cambiarlos para que podamos vendernos mejor?

Os daré unos consejos, pero tenéis que hacerlo vosotros. O el apellido o el nombre debe ser extranjero, eso da un estatus aunque al unirlo con algo hispano sigue siendo cercano a la gente. En España tenemos un complejo de inferioridad muy grande, por eso lo extranjero se mira con tan buenos ojos. Algunos ejemplos de nombres que se venden solos: Gabriela Wiener, Andrés Neuman, Leonor Watling, Ray Loriga, Willy Uribe… Otro nombre que me parece sublime, como de otro planeta, que intuyo será un boom dentro de poco, es el de Jimina Sabadú; me parece perfecto, casi mejor que Nawja Nimri (y mira que este es bueno), me recuerda a algún dibujo animado exótico. No hace falta leer nada suyo. Jimina Sabadú suena de la hostia y preveo que será la nueva tendencia literaria.

Ahora como suele ser habitual en La Paz Mundial, te vamos a decir unos cuantos nombres para que nos digas lo primero que te pase por la cabeza sobre ellos. Algunos tendrán que ver con tu trabajo, otros no:

ALBERTO OLMOS

Uno de los admiradores más grandes de TANiA CON i, de la que ha dicho en ADN “es un libro increíblemente innovador, punzante y perverso, aunque me joda reconocerlo.” Como novelista, no me entusiasma, pero cuando odia y despotrica contra los demás con Malherido, es un genio.

KIKO AMAT

Leí un prólogo suyo para el libro KNOCKEMSTIFF tan malo, tan escandalosamente deficiente, absurdo y con pretensiones esnobs, que no creo que vaya a leer nunca nada suyo.

ANA S. PAREJA

Luna Miguel o Tania con i en versión editora. Puede ser una bellísima persona, pero su personaje me da tirria. Y los escritores que suele editar, también.

SASHA GREY

Diosa del porno, sin operar, sin grandes tetas, pero con una lascivia en la mirada y en su manera de estar que hace bullir todas tus hormonas y pone tiesas a todas tus neuronas. Entiendo entonces cuando dicen que el cerebro es el órgano más sexual de todos.

KATE MOSS

Una marca. No veo a ninguna persona en ese nombre. Ni tampoco a un personaje. Como hecha por ordenador y actualizada constantemente. La Barbie fotorrealista.

TANIA LLASERA

Una Tania más.

NACHO VIGALONDO

A bote pronto me vienen las palabras “fanfarrón”, “showman”, “graciosete”… y mucho después lo asocio con Los Cronocrímenes.

ISABEL LLAUGER

Qué cabrón. Tiras donde más duele. Voy a echarte la raba para terminar. Cuando Ignacio Vidal-Folch (Nostromo, TVE), Toni Montesinos (La Razón), Care Santos (El Cultural), Ana Rodriguez Fisher (El País) o José Belmonte (La Verdad) se deshacen en elogios y de repente surge una pánfila progre y sectaria llamada Isabel Llauger en la revista Qué Leer, que se cree más lista que todos los demás juntos y pone a parir tu novela y te humilla con insultos varios, no me dan ganas de matarla, pero deseo con todas mis fuerzas que la atropelle un coche y que le de marcha atrás y hacia delante una y otra vez y otra vez hasta quebrarle todos los huesos.


1 Comment Already

  1. Me declaro desde ahora fan Nº1 del Sr Rubio. Enhorabuena, Pablo.

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